Islas Desertores
Frente a la costa de Chaitén, las Islas Desertores conforman un hermoso archipiélago que marca el inicio del archipiélago de Chiloé. Integradas por varias islas —entre ellas Talcan, Chuit, Añihué, Autení, Chulín y Imerquiña—, este conjunto insular se caracteriza por su paisaje prístino, su vida rural tradicional y la profunda conexión de sus habitantes con el mar.
El nombre “Desertores” proviene de antiguos relatos de navegantes y colonos que, en busca de refugio o una nueva vida, se establecieron en estas tierras aisladas y fértiles. Hoy, las islas conservan un ritmo pausado, donde predominan la pesca artesanal, la recolección de mariscos y una hospitalidad genuina que refleja la identidad patagónica.
Accesibles por vía marítima desde Chaitén o desde Quellón, las Islas Desertores ofrecen un entorno ideal para quienes buscan tranquilidad, contacto con la naturaleza y experiencias auténticas. Sus paisajes, rodeados de bosques, fiordos y aguas cristalinas, son perfectos para la fotografía, la observación de aves y el ecoturismo.